Wednesday, November 22, 2006
Comentario de foro
Paco Vazquez, ex-alcalde de mi ciudad, recalificó miles de m/2, en beneficio de la empresa constructora de su mujer y unos cuantos constructores más que ahora son multimillonarios.Antes de ser alcalde era inspector de hacienda, con un sueldillo, hoy una de las fortunas de España
Conquistar Roma
Jugada maestra de Zapatero. De las de encaje de bolillos. Con el nombramiento de Francisco Vázquez como embajador ante la Santa Sede, evita que el ex alcalde pierda las elecciones en A Coruña (algo probable, tal y como iban las encuestas), le quita una "sombra" al líder gallego Touriño y, encima, porporciona una enorme alegría a la jerarquía católica de Roma y de España.
Vázquez es un político católico a machamartillo. De los que no se averguenzan de serlo y de proclamarlo públicamente. Y en Roma lo saben. El ex alcalde cuenta, además, con la simpatía del Opus Dei, del que siempre se le consideró cercano (sus hijos estudiaron en colegios de la Obra)y pasa por ser un hombre de diálogo y de consenso.
Como buen gallego, Vázquez es también amigo del cardenal Rouco Varela. En cambio, por talante se encuentra más cerca del nuevo presidente del episcopado, monseñor Blázquez. Buen político como es, el nuevo embajador de España en el Vaticano tratará de reflejar ante la Curia romana una síntesis "política" entre las dos posturas o las dos sensibilidades eclesiales. Porque existir, existen, como dice Rubalcaba y aunque José Francisco Serrano lo niegue.
Su primera tarea: limar asperezas y "preparar" una visita del Papa a Valencia que no suponga demasiados costes electorales para el partido socialista y que, por lo tanto, no sea acaparada por el PP y por las huestes católicas más conservadoras. A cambio, Vázquez ofrecerá a Roma diálogo y comprensión en el tema de la financiación de la Iglesia. Do ut des.
Los poderes siempre acaban entendiéndose y, en Roma, no gusta la política de enfrentamiento frontal con el Ejecutivo socialista, liderada por Rouco y Cañizares. Por eso ven con buenos ojos el carácter más dialogante de Blázquez y esperan que el nuevo embajador contribuya a crear un nuevo clima de entendimiento. Iglesia y Gobierno están condenados a entenderse. Roma lo sabe. Y Moncloa, también
Vázquez es un político católico a machamartillo. De los que no se averguenzan de serlo y de proclamarlo públicamente. Y en Roma lo saben. El ex alcalde cuenta, además, con la simpatía del Opus Dei, del que siempre se le consideró cercano (sus hijos estudiaron en colegios de la Obra)y pasa por ser un hombre de diálogo y de consenso.
Como buen gallego, Vázquez es también amigo del cardenal Rouco Varela. En cambio, por talante se encuentra más cerca del nuevo presidente del episcopado, monseñor Blázquez. Buen político como es, el nuevo embajador de España en el Vaticano tratará de reflejar ante la Curia romana una síntesis "política" entre las dos posturas o las dos sensibilidades eclesiales. Porque existir, existen, como dice Rubalcaba y aunque José Francisco Serrano lo niegue.
Su primera tarea: limar asperezas y "preparar" una visita del Papa a Valencia que no suponga demasiados costes electorales para el partido socialista y que, por lo tanto, no sea acaparada por el PP y por las huestes católicas más conservadoras. A cambio, Vázquez ofrecerá a Roma diálogo y comprensión en el tema de la financiación de la Iglesia. Do ut des.
Los poderes siempre acaban entendiéndose y, en Roma, no gusta la política de enfrentamiento frontal con el Ejecutivo socialista, liderada por Rouco y Cañizares. Por eso ven con buenos ojos el carácter más dialogante de Blázquez y esperan que el nuevo embajador contribuya a crear un nuevo clima de entendimiento. Iglesia y Gobierno están condenados a entenderse. Roma lo sabe. Y Moncloa, también
Por la gracia de Dios
Paco Vázquez, socialista por la gracia de Dios19.05.06 16:59. Archivado en Intereconomía
(Periodista Digital).- Después de seis mayorías absolutas y 23 años como alcalde de la Coruña, Vázquez deja su Galicia del alma para asumir una de las embajadas más importantes de nuestra diplomacia: el Vaticano. El sábado 20 de mayo presenta credenciales.
Y entre esas credenciales está la de ser un católico practicante declarado. Inmejorable carta de presentación. Pasea esa condición por donde quiera que va, aunque eso no sea entendido por algunos compañeros del PSOE. Como cuando se ausentó del Senado en plena votación de una propuesta socialista para ampliar los supuestos del aborto, según cuenta Miguel Sinovas en Época.
Se diría que en Francisco Vázquez, Paco para casi todos, siempre ha podido más la influencia de aquellos maristas que le dieron su primera educación. Esa que marca para toda la vida. Ingresó en aquel colegio de su Coruña natal con tan sólo 10 años, en 1956. Aquel niño dio el salto a la adolescencia recibiendo una cristiana y más que cumplida formación. A su promoción, la de 1962-63, se la conoce como la del Concilio Vaticano II. Premonitorio nombre.
Él asegura que fueron aquellos años los que le hicieron ver las bondades del Evangelio, que siempre ha querido vincular con su militancia socialista: “Nunca renunciaré a la defensa de los valores éticos, desde una perspectiva progresista”.
Fue un rapaz aplicado pero inquieto. Quizá los primeros acercamientos a conceptos tan universales como el bien o el mal llegaron a través de aquellas ávidas lecturas de su héroe de cómic favorito que todavía colecciona, y que no es otro que el Príncipe Valiente. Vázquez tiene algo de ese imaginario pero aguerrido y fiel súbdito del Rey Arturo. Aunque sólo sea porque la mismísima Isabel II le ha armado Caballero de la Orden del Imperio Británico.
Una distinción que este abogado e inspector de Trabajo en excedencia guarda junto con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, entre otros destacados reconocimientos. Alguno de sus correligionarios no le perdonan que el mérito se lo concediera un Gobierno del PP. El mismo que tuvo que hacer frente a la catástrofe del Prestige (noviembre de 2002). En tal difícil circunstancia, Paco Vázquez llegó a ofrecer a Aznar el ayuntamiento para la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario.
EL NOMBRAMIENTO
Para unos, las constantes faltas de disciplina de partido, han hecho que Moncloa haya querido poner distancia con Vázquez, haciéndole embajador en el Vaticano el pasado 10 de febrero. Para otros, la elección del sucesor de Jorge Dezcallar debe interpretarse como un intento del ejecutivo Zapatero de limar asperezas con la Santa Sede.
Las relaciones entre España y el Vaticano viven el peor momento de los últimos 25 años. Paco Vázquez quiere “fomentar el diálogo y el entendimiento, y transmitir lo que el Gobierno entiende que hace a favor de la Iglesia”. Para eso lleva semanas estudiando italiano una hora y media diaria. También tendrá que cambiar su popular libreta.
Acostumbraba a apuntar en ella los baches que se encontraba en su ciudad para, a renglón seguido, dar el oportuno parte. Ahora lo que tendrá que anotar serán los socavones diplomáticos que se puedan producir. La relación de asuntos controvertidos entre Madrid y Roma es larga.
Si el nuevo embajador quiere reconducir la situación, va a tener que sacar sus mejores esencias de cristiano, y poner las dos mejillas. La derecha, para encajar las criticas que el clero le pueda hacer cuando piense que está defendiendo demasiado vehementemente las posiciones socialistas. La izquierda, para recibir las criticas de su partido por ser demasiado fiel a su fe. Y eso podría ocurrir.
Paco Vázquez pasa por ser un progresista que defiende el derecho de la jerarquía católica a emitir juicios de autoridad moral con los que se identifica plenamente. No sólo rechaza las pretensiones de ampliar los supuestos del aborto. También abjura sin ambages de la ley de matrimonios homosexuales, que en su día entendió como "una ofensa gratuita”, por ser aprobada dos días después de la toma de posesión del Papa Benedicto XVI.
Este coruñés de pro también coincide con la Iglesia en renegar de los ensayos con células madre inmaduras, retocar la actual ley de reproducción asistida, agilizar los trámites del divorcio o restar peso académico a la asignatura de religión en la nueva ley de la enseñanza. El panorama es como para que su hernia de hiato se revolucione más de lo debido. Como para que Vázquez desempolve ese animal político que lleva dentro, que hace que unos y otros le perdonan que sea culé y deportivista, republicano y juancarlista, gallego y español.
Los 31 años de afiliación socialista le han dado a Vázquez fuerza moral suficiente para tener voz propia en el plano puramente político. Sin olvidar su antigua militancia y sus seis victorias absolutas consecutivas, en otros tantos comicios municipales. Como buen segundo ala de rugby que fue cuando estudiaba Derecho en Madrid, Vázquez ha metido la cabeza, ha cerrado los ojos y ha empujado a la contra del PSOE, en una melé que ha contado con la ayuda de muy pocos hombros socialistas más. No ha dejado espacio al menor resquicio a la ambigüedad que el tópico adjudica a los gallegos.
Ha llegado a confesar que la reforma del Estatuto catalán le provoca “urticaria”. O que no quiere “la Galicia del BNG” para sus hijos. Él es un ciudadano del mundo muy alejado de los nacionalismos, y preocupado porque en nuestro país “se pueda gritar ‘gora ETA’, y no se pueda decir ‘La Coruña”. Un progresista patriota que asegura que “España no tiene quien la defienda, porque parece que quien habla de ella es un apestado del régimen franquista”.
UNA EMBAJADA SINGULAR
El pasado 12 de octubre, Paco Vázquez fue muy criticado por inaugurar una bandera gigante en el Paseo Marítimo de su ciudad. Entonces todavía era alcalde y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias. Ahora, la bandera que verá ondear será la que cuelga en nuestra embajada de Ciudad del Vaticano. Esa legación diplomática es la más antigua del mundo. Se la conoce como el Palacio de España.
El edificio tiene una fachada majestuosa, aunque está pidiendo a gritos una restauración. El interior es un pequeño museo en el que se pueden ver obras de Borromini y Bernini. Fue instituido por los Reyes Católicos en 1482, durante el pontificado del Sixto IV.
Allí lo recogerán este sábado los enviados del Papa. En un segundo coche irá su mujer, sus dos hijos, y sus tres nietos. Todos ellos serán recibidos por Benedicto XVI tras la audiencia privada en la que Vázquez le hará un emotivo obsequio: una imagen de la Virgen del Rosario, la patrona de La Coruña. Desde ese momento será oficialmente la voz de España en el Vaticano.
Lo primero que tendrá que hacer Vázquez es ultimar detalles de la visita de Su Santidad a Valencia, para asistir al V Encuentro Mundial de la Familia. Será el 8 y 9 de julio. Zapatero espera aprovechar ese viaje para recomponer aunque sólo sea parte de sus relaciones con la curia católica.
El nuevo embajador lo sabe. Dicen que, en éstas, ya se ha quedado mirando extasiado dos de los bustos de Bernini, que son parte del patrimonio artístico del Palacio de España. Se conocen como Alma cándida y Alma salvada. Están cerca de una escalera que, cuentan, este gallego metido a diplomático no sabe si subir o bajar, impresionado por el panorama que tiene delante. Dicen también que aún no tiene claro con cuál de las dos estéticas se identifica más.
(Periodista Digital).- Después de seis mayorías absolutas y 23 años como alcalde de la Coruña, Vázquez deja su Galicia del alma para asumir una de las embajadas más importantes de nuestra diplomacia: el Vaticano. El sábado 20 de mayo presenta credenciales.
Y entre esas credenciales está la de ser un católico practicante declarado. Inmejorable carta de presentación. Pasea esa condición por donde quiera que va, aunque eso no sea entendido por algunos compañeros del PSOE. Como cuando se ausentó del Senado en plena votación de una propuesta socialista para ampliar los supuestos del aborto, según cuenta Miguel Sinovas en Época.
Se diría que en Francisco Vázquez, Paco para casi todos, siempre ha podido más la influencia de aquellos maristas que le dieron su primera educación. Esa que marca para toda la vida. Ingresó en aquel colegio de su Coruña natal con tan sólo 10 años, en 1956. Aquel niño dio el salto a la adolescencia recibiendo una cristiana y más que cumplida formación. A su promoción, la de 1962-63, se la conoce como la del Concilio Vaticano II. Premonitorio nombre.
Él asegura que fueron aquellos años los que le hicieron ver las bondades del Evangelio, que siempre ha querido vincular con su militancia socialista: “Nunca renunciaré a la defensa de los valores éticos, desde una perspectiva progresista”.
Fue un rapaz aplicado pero inquieto. Quizá los primeros acercamientos a conceptos tan universales como el bien o el mal llegaron a través de aquellas ávidas lecturas de su héroe de cómic favorito que todavía colecciona, y que no es otro que el Príncipe Valiente. Vázquez tiene algo de ese imaginario pero aguerrido y fiel súbdito del Rey Arturo. Aunque sólo sea porque la mismísima Isabel II le ha armado Caballero de la Orden del Imperio Británico.
Una distinción que este abogado e inspector de Trabajo en excedencia guarda junto con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, entre otros destacados reconocimientos. Alguno de sus correligionarios no le perdonan que el mérito se lo concediera un Gobierno del PP. El mismo que tuvo que hacer frente a la catástrofe del Prestige (noviembre de 2002). En tal difícil circunstancia, Paco Vázquez llegó a ofrecer a Aznar el ayuntamiento para la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario.
EL NOMBRAMIENTO
Para unos, las constantes faltas de disciplina de partido, han hecho que Moncloa haya querido poner distancia con Vázquez, haciéndole embajador en el Vaticano el pasado 10 de febrero. Para otros, la elección del sucesor de Jorge Dezcallar debe interpretarse como un intento del ejecutivo Zapatero de limar asperezas con la Santa Sede.
Las relaciones entre España y el Vaticano viven el peor momento de los últimos 25 años. Paco Vázquez quiere “fomentar el diálogo y el entendimiento, y transmitir lo que el Gobierno entiende que hace a favor de la Iglesia”. Para eso lleva semanas estudiando italiano una hora y media diaria. También tendrá que cambiar su popular libreta.
Acostumbraba a apuntar en ella los baches que se encontraba en su ciudad para, a renglón seguido, dar el oportuno parte. Ahora lo que tendrá que anotar serán los socavones diplomáticos que se puedan producir. La relación de asuntos controvertidos entre Madrid y Roma es larga.
Si el nuevo embajador quiere reconducir la situación, va a tener que sacar sus mejores esencias de cristiano, y poner las dos mejillas. La derecha, para encajar las criticas que el clero le pueda hacer cuando piense que está defendiendo demasiado vehementemente las posiciones socialistas. La izquierda, para recibir las criticas de su partido por ser demasiado fiel a su fe. Y eso podría ocurrir.
Paco Vázquez pasa por ser un progresista que defiende el derecho de la jerarquía católica a emitir juicios de autoridad moral con los que se identifica plenamente. No sólo rechaza las pretensiones de ampliar los supuestos del aborto. También abjura sin ambages de la ley de matrimonios homosexuales, que en su día entendió como "una ofensa gratuita”, por ser aprobada dos días después de la toma de posesión del Papa Benedicto XVI.
Este coruñés de pro también coincide con la Iglesia en renegar de los ensayos con células madre inmaduras, retocar la actual ley de reproducción asistida, agilizar los trámites del divorcio o restar peso académico a la asignatura de religión en la nueva ley de la enseñanza. El panorama es como para que su hernia de hiato se revolucione más de lo debido. Como para que Vázquez desempolve ese animal político que lleva dentro, que hace que unos y otros le perdonan que sea culé y deportivista, republicano y juancarlista, gallego y español.
Los 31 años de afiliación socialista le han dado a Vázquez fuerza moral suficiente para tener voz propia en el plano puramente político. Sin olvidar su antigua militancia y sus seis victorias absolutas consecutivas, en otros tantos comicios municipales. Como buen segundo ala de rugby que fue cuando estudiaba Derecho en Madrid, Vázquez ha metido la cabeza, ha cerrado los ojos y ha empujado a la contra del PSOE, en una melé que ha contado con la ayuda de muy pocos hombros socialistas más. No ha dejado espacio al menor resquicio a la ambigüedad que el tópico adjudica a los gallegos.
Ha llegado a confesar que la reforma del Estatuto catalán le provoca “urticaria”. O que no quiere “la Galicia del BNG” para sus hijos. Él es un ciudadano del mundo muy alejado de los nacionalismos, y preocupado porque en nuestro país “se pueda gritar ‘gora ETA’, y no se pueda decir ‘La Coruña”. Un progresista patriota que asegura que “España no tiene quien la defienda, porque parece que quien habla de ella es un apestado del régimen franquista”.
UNA EMBAJADA SINGULAR
El pasado 12 de octubre, Paco Vázquez fue muy criticado por inaugurar una bandera gigante en el Paseo Marítimo de su ciudad. Entonces todavía era alcalde y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias. Ahora, la bandera que verá ondear será la que cuelga en nuestra embajada de Ciudad del Vaticano. Esa legación diplomática es la más antigua del mundo. Se la conoce como el Palacio de España.
El edificio tiene una fachada majestuosa, aunque está pidiendo a gritos una restauración. El interior es un pequeño museo en el que se pueden ver obras de Borromini y Bernini. Fue instituido por los Reyes Católicos en 1482, durante el pontificado del Sixto IV.
Allí lo recogerán este sábado los enviados del Papa. En un segundo coche irá su mujer, sus dos hijos, y sus tres nietos. Todos ellos serán recibidos por Benedicto XVI tras la audiencia privada en la que Vázquez le hará un emotivo obsequio: una imagen de la Virgen del Rosario, la patrona de La Coruña. Desde ese momento será oficialmente la voz de España en el Vaticano.
Lo primero que tendrá que hacer Vázquez es ultimar detalles de la visita de Su Santidad a Valencia, para asistir al V Encuentro Mundial de la Familia. Será el 8 y 9 de julio. Zapatero espera aprovechar ese viaje para recomponer aunque sólo sea parte de sus relaciones con la curia católica.
El nuevo embajador lo sabe. Dicen que, en éstas, ya se ha quedado mirando extasiado dos de los bustos de Bernini, que son parte del patrimonio artístico del Palacio de España. Se conocen como Alma cándida y Alma salvada. Están cerca de una escalera que, cuentan, este gallego metido a diplomático no sabe si subir o bajar, impresionado por el panorama que tiene delante. Dicen también que aún no tiene claro con cuál de las dos estéticas se identifica más.
Articulo básico para entenderlo
Las recientes noticias sobre las excelentes relaciones y abusos de ciertos cargos públicos de renombre y sus familias beneficiadas por el maná de las subvenciones y las licencias eléctricas han provocado un sinfín de debates y preguntas en la opinión pública.Una de estas preguntas, puede que la principal, es la de la causa de esta situación. El ciudadano entiende que existen unas normas que rigen el destino de esos fondos y de los ríos gallegos destinadas a la protección de los bienes de dominio público desde el punto de vista ambiental y económico, incluso que esas normas derivan de unos principios consagrados al respeto del medio natural que obligan a los poderes públicos y a los particulares. Si esto es así, ¿cómo se pervierte este sistema para, literalmente, regalar los ríos de todos a unos cuantos privilegiados?La respuesta está al alcance de todos los interesados en el fenómeno de la corrupción: Porque el mismo encargado de velar por los ríos y los presupuestos públicos trabaja para que, de manera paralela al formalismo burocrático, los fines de la legislación se perviertan bajo la avaricia de dichos privilegiados a través de la contraorganización. Es decir, mientras que se instruyen los expedientes oportunos, el poderoso trabaja sin descanso para eliminar la objetividad y la imparcialidad en el ejercicio de sus funciones, como ha constatado AEMS-RIOS CON VIDA (www.riosconvida.org). De ahí a realizar expropiaciones sin justificación, a actuar por la vía de hecho levantando las presas sin permiso alguno, a arrasar las fincas colindantes, a entubar ríos y fervenzas, a presentar mapas y proyectos falsos, a valorar a la baja los terrenos, a humillar y a acallar a los técnicos y científicos que trabajan con independencia y a tratar con soberbia a la ciudadanía sólo hay un paso, que se da con la mayor naturalidad, como el de convertir en "Justicia de papel" inútil las sentencias de incluso el Tribunal Supremo.Hipócritamente, ante las noticias de la corrupción hidroeléctrica de A Coruña y de toda Galicia, se ha llegado a decir que todo lo que se hizo se hizo bien. Sin embargo el mismo Consello de Contas ha manifestado una y otra vez en sus Memorias que la Empresa Pública de Obras y Servicios Hidráulicos, dependiente de Aguas de Galicia, concedió 36 licencias de aprovechamiento hidroeléctrico en el periodo 1998-2001 "sin justificación", ya que no se había aprobado aún el Plan Hidrológico Galicia-Costa. Asimismo, el Consello de Contas cuestiona que el sistema de otorgamiento de concesiones de las minicentrales hidroeléctricas "no permitió disponer de una visión de su impacto global". Además, señala que el Ministerio de Medio Ambiente "ha alertado de que actualmente las minicentrales en los ríos se perfilan como una seria amenaza para la diversidad biológica".Sobre este punto, también la Dirección General de Patrimonio Cultural advierte de la inexistencia de informes y trabajos de campo relativos al impacto de las hidroeléctricas en los yacimientos arqueológicos. "No contiene un estudio de integración paisajística que contemple los impactos de la instalación de la minicentral, ni un análisis de la viabilidad urbanística del proyecto", agrega. De las concesiones revisadas, el Consello de Contas denuncia que todas "salen adelante" sin que exista plena garantía de que las medidas correctoras propuestas "fueran efectivas" para asegurar su viabilidad ambiental a pesar de las incidencias que plantean. Asimismo, el informe señala que el balance energético de Galicia "pone claramente de manifiesto" que se exporta gran cantidad de energía producida en la Comunidad, "concretamente la generada por las minicentrales". Por ello, cuestiona su necesidad "desde el punto de vista energético". Todas estas irregularidades se recogen en el informe de la Fundación Nueva Cultura del Agua www.unizar.es/fnca): "Aguas Limpias, Manos Limpias: Corrupción e irregularidades en la gestión del Agua en España", que se presentó en el Congreso de los Diputados hace dos años. ¿Cómo se puede entonces negar lo evidente?Esta contraorganización se apoya a su vez en la cercanía al poder y desde el mismo poder, muy concentrado y opaco: en una misma Administración se reúne la unión penosa de potestades sobre Industria, Aguas y Medio Ambiente, versión burocrática del popular "yo me lo guiso, yo me lo como", por las cuales se bloquea toda iniciativa de transparencia y objetividad y el sistema inicial se pervierte de tal modo que la Xunta ha trabajado más por destruir el propio territorio gallego que por conservarlo y restaurarlo.A todo ello, se le añade el que a algunos protagonistas de este fariseísmo político, administrativo y empresarial se les conoce más porque dicen que cumplen en su vida pública con principios morales y religiosos dignos de todo respeto y por defender la tierra en la que viven. Todo lo contrario, sin dar palos de ciego en operaciones inmobiliarias y eléctricas, se han enriquecido por destruir los bienes de la Creación y por arrasar los símbolos de Galicia, el país de los diez mil ríos, al tiempo que atacan la Constitución de la Nación, que dicen defender en múltiples foros, cuando mediante la figura de la "supramunicipalidad" marginan la vida municipal protegida por la Carta Magna y actúan a conciencia de modo arbitrario e irresponsable parar vulnerar el Estado de Derecho. Al mismo tiempo, han aprendido a lucrarse y a amarse a sí mismos mientras insultaban y humillaban al prójimo, traicionando la confianza otorgada por los ciudadanos.Tras tantas muestras de vandalismo institucional, la sociedad gallega ha reaccionado legítimamente contra estos atilas con coche oficial. Algunos han terminado ahora su viaje, derrotados en los Campos Cataláunicos y camino de Roma, como Atila a las orillas del río Mincio ante León I, representado éste por los miles de ciudadanos anónimos y la prensa libre que muestran el hartazgo de corrupción, prepotencia, egoísmo y financiación ilegal de partidos políticos. Es hora ya de que se depuren todas las responsabilidades legales y morales y de que la Xunta dé carpetazo a esta manera de hacer las cosas, revisando su política de concesiones y que el Parlamento de Galicia apruebe la Iniciativa Legislativa Popular de Defensa de los Ríos (www.ilprios.org), cancelando todos estos despropósitos llevados a cabo por un puñado de vatios.
S
S
Oculta información
El alcalde, miembro de la Cámara Alta, no incluyó en el registro de intereses las relaciones económicas de su mujer con el presidente de la patronal ni informó de la posible incompatibilidad.J. L. Álvarez / M. Ballesteros.A Coruña
Francisco Vázquez ocultó al Senado los negocios de su esposa, con la que está casado en régimen de gananciales, con el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, el constructor coruñés Antonio Fontenla, con el que la mujer y los hijos del alcalde y senador tienen intereses económicos en una empresa que recibió de la Xunta concesiones para la explotación de recursos hidroeléctricos y eólicos.
La Ley Orgánica del Régimen Electoral General prohíbe, en su artículo 159, el desempeño de actividades privadas de los senadores, entre las que se cita expresamente "el que el interesado o su cónyuge, conjunta o separadamente, tengan participación superior al 10% en actividades empresariales o profesionales de toda índole que tengan conciertos, concesiones o contratos con organismos o empresas del sector público estatal, autonómico o local".
Francisco Vázquez es senador y su esposa, María del Carmen de la Iglesia Illanes, es junto con sus hijos propietaria de la empresa Iglevaz, titular del 50% del capital social de Hidroeléctrica del Arnoya, una empresa participada también por el presidente de la patronal gallega y por el empresario Luis Castro Valdivia, cuñado del ex director xeral de Industria del PP, a la que la Xunta adjudicó la explotación de varias minicentrales hidroeléctricas en tres ríos gallegos y un parque eólico en el concello lucense de Ourol.
Esta actividad -incompatible con el ejercicio del cargo del senador, por el que Francisco Vázquez percibe salarios con cargo fondos públicos desde hace casi dos años- debería haber sido declarada por el alcalde de A Coruña en el registro de intereses de la Cámara Alta, algo a lo que obliga el reglamento del Senado y un acuerdo adoptado por las mesas del Congreso de los Diputados y del Senado en la sesión conjunta celebrada el 18 de diciembre de 1995.
Francisco Vázquez ocultó no obstante los negocios de su mujer, de los que él mismo obtiene el 50% de los beneficios, en la declaración de intereses que formuló en el Senado cuando tomó posesión de su cargo, en marzo de 2004.
La declaración de intereses de Francisco Vázquez, a la que
LA OPINIÓN ha tenido acceso tras un acuerdo adoptado por la Mesa del Senado, incluye su condición de alcalde de A Coruña y de inspector de trabajo en excedencia, pero no hace mención alguna de las empresas energéticas que controlan su mujer y sus hijos y que recibieron importantes concesiones de la Xunta del PP para explotar minicentrales y parques eólicos.
El alcalde de A Coruña también había ocultado esta información al Ayuntamiento que preside, en cuyo registro de intereses sólo incluyó su condición de senador y de inspector de trabajo en excedencia. La Ley de Bases del Régimen Local, al igual que la Ley Electoral y el Reglamento del Senado, obligan a los concejales y a los senadores a formular una declaración de bienes en el momento de tomar posesión de su cargo. En esta declaración los cargos públicos deben incluir aquellas actividades públicas o privadas, incluidas las actividades mercantiles, que ellos o sus cónyuges realicen durante el ejercicio del mandato para el que han sido elegidos.
Francisco Vázquez ocultó al Senado los negocios de su esposa, con la que está casado en régimen de gananciales, con el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, el constructor coruñés Antonio Fontenla, con el que la mujer y los hijos del alcalde y senador tienen intereses económicos en una empresa que recibió de la Xunta concesiones para la explotación de recursos hidroeléctricos y eólicos.
La Ley Orgánica del Régimen Electoral General prohíbe, en su artículo 159, el desempeño de actividades privadas de los senadores, entre las que se cita expresamente "el que el interesado o su cónyuge, conjunta o separadamente, tengan participación superior al 10% en actividades empresariales o profesionales de toda índole que tengan conciertos, concesiones o contratos con organismos o empresas del sector público estatal, autonómico o local".
Francisco Vázquez es senador y su esposa, María del Carmen de la Iglesia Illanes, es junto con sus hijos propietaria de la empresa Iglevaz, titular del 50% del capital social de Hidroeléctrica del Arnoya, una empresa participada también por el presidente de la patronal gallega y por el empresario Luis Castro Valdivia, cuñado del ex director xeral de Industria del PP, a la que la Xunta adjudicó la explotación de varias minicentrales hidroeléctricas en tres ríos gallegos y un parque eólico en el concello lucense de Ourol.
Esta actividad -incompatible con el ejercicio del cargo del senador, por el que Francisco Vázquez percibe salarios con cargo fondos públicos desde hace casi dos años- debería haber sido declarada por el alcalde de A Coruña en el registro de intereses de la Cámara Alta, algo a lo que obliga el reglamento del Senado y un acuerdo adoptado por las mesas del Congreso de los Diputados y del Senado en la sesión conjunta celebrada el 18 de diciembre de 1995.
Francisco Vázquez ocultó no obstante los negocios de su mujer, de los que él mismo obtiene el 50% de los beneficios, en la declaración de intereses que formuló en el Senado cuando tomó posesión de su cargo, en marzo de 2004.
La declaración de intereses de Francisco Vázquez, a la que
LA OPINIÓN ha tenido acceso tras un acuerdo adoptado por la Mesa del Senado, incluye su condición de alcalde de A Coruña y de inspector de trabajo en excedencia, pero no hace mención alguna de las empresas energéticas que controlan su mujer y sus hijos y que recibieron importantes concesiones de la Xunta del PP para explotar minicentrales y parques eólicos.
El alcalde de A Coruña también había ocultado esta información al Ayuntamiento que preside, en cuyo registro de intereses sólo incluyó su condición de senador y de inspector de trabajo en excedencia. La Ley de Bases del Régimen Local, al igual que la Ley Electoral y el Reglamento del Senado, obligan a los concejales y a los senadores a formular una declaración de bienes en el momento de tomar posesión de su cargo. En esta declaración los cargos públicos deben incluir aquellas actividades públicas o privadas, incluidas las actividades mercantiles, que ellos o sus cónyuges realicen durante el ejercicio del mandato para el que han sido elegidos.
El trio
La red que une a Fontenla, Castro Valdivia y Vázquez en las concesiones energéticas.J.L. Álvarez / M. Ballesteros.A Coruña
Iglevaz, una pequeña sociedad de apenas 3.000 euros de capital social, abrió a la mujer y a los hijos de Francisco Vázquez la puerta del sector de las energías renovables. La mano que accionó el picaporte fue la del presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), quien creó la sociedad con la que los Vázquez de la Iglesia pasarían a controlar una hidroeléctrica que explota minicentrales y tiene licencia para construir un parque eólico.
Con Iglevaz, Antonio Fontenla también brindó a la esposa y a los hijos del alcalde la oportunidad de convertirse en socios de Luis Castro Valdivia, un industrial que, además de estar vinculado a más de treinta empresas que se dedican a la explotación de minicentrales y parques eólicos, es cuñado del hasta julio de 2005 director xeral de Industria, Enerxía e Minas, Ramón Ordás Badía.
¿Qué es Iglevaz? El nombre de esta empresa coincide con las primeras sílabas de los apellidos del alcalde, Francisco Vázquez, y de su mujer, María del Carmen de la Iglesia. Iglevaz no fue constituida, sin embargo, ni por uno ni por otra, sino por el actual presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Antonio Fontenla. El constructor coruñés inscribe la sociedad en el registro mercantil en mayo de 1998 e incluye como objeto social la gestión de todo tipo de patrimonios, mobiliarios e inmobiliarios. Fontenla es entonces administrador y socio único de Iglevaz.
¿Cómo pasa esta sociedad a manos de los Vázquez? En junio de 2002 Fontenla vende todas sus acciones de Iglevaz a María del Carmen de la Iglesia y a sus hijos, Elena y Francisco Vázquez. En noviembre del mismo año, el constructor dimite como administrador único y pasa a ser administrador solidario junto con la esposa del alcalde.
¿Qué intereses tenía Iglevaz cuando pasó a manos de la mujer y los hijos del alcalde? Iglevaz tiene desde su constitución un capital social de sólo 3.000 euros, el mínimo exigido por la ley, pero posee acciones por valor de 142.153 euros en otras sociedades. Su principal activo es la compañía Hidroeléctrica del Arnoya, de la que posee el 50% de las participaciones.
¿Cómo entró Iglevaz en Hidroeléctrica del Arnoya? La hidroeléctrica fue constituida en 1992 en Madrid por Luis Castro Valdivia y Luis Castro Gómez con el objeto de dedicarse a la construcción, arrendamiento, compra, venta, optimización y explotación de centrales hidroeléctricas. La empresa no anotó en el registro mercantil ninguna actividad hasta 1998, cuando Antonio Fontenla se convirtió en socio y administrador único de Hidroeléctrica del Arnoya y trasladó su sede a A Coruña. A través de dos ampliaciones de capital, una de 500.000 euros y otra de 40 millones de pesetas, el presidente de la patronal gallega dio entrada en la sociedad a Iglevaz, que había fundado cuatro meses antes, y a Desarrollo Energético de Galicia, también de su propiedad.
¿Qué supuso para Fontenla vender Iglevaz a la mujer y los hijos del alcalde? Antonio Fontenla, que poseía todas las participaciones de Iglevaz y controlaba Hidroeléctrica del Arnoya, cedió con la venta de la primera compañía a la mujer y los hijos de Francisco Vázquez el dominio de la hidroeléctrica.
¿Cómo quedó el accionariado de Hidroeléctrica del Arnoya? Con la entrada de María del Carmen de la Iglesia y de sus hijos en la hidroeléctrica a través de la sociedad instrumental Iglevaz las participaciones quedaron divididas al 50% entre Iglevaz y Desarrollo Energético de Galicia. Esta última compañía pertenece a su vez a Gespifont -empresa de gestión patrimonial de Antonio Fontenla, su mujer y sus hijos- y Luis de Valdivia SL, propiedad al 100% del industrial lucense afincado en A Coruña Luis Castro Valdivia.
¿A qué se dedica Hidroeléctrica del Arnoya? La compañía que controlan la mujer y los hijos de Vázquez tiene tres licencias de aprovechamientos hidráulicos: explota una minicentral en el río Corzán, en el municipio de Negreira; está construyendo otra presa en el arroyo del Xallas, entre los concellos de Negreira y Outes; y tiene también autorización para una minicentral en el río Barcés, a su paso por el municipio de Carral, aunque la licencia ha sido recurrido por el Ayuntamiento de la localidad.
¿Cómo se obtienen permisos para explotar centrales hidroeléctricas? Como los ríos son una propiedad pública, la explotación de un tramo de cauce hidráulico requiere una concesión administrativa por parte de la Xunta y por un tiempo determinado. Según el Real Decreto 849/1986 del 11 de abril "toda concesión se otorgará según las previsiones de los planes hidrológicos, con carácter temporal y plazo no superior a setenta y cinco años. Su otorgamiento será discrecional, pero toda resolución será motivada y adoptada en función del interés público". Son por ello los promotores los que solicitan el permiso para ubicar una instalación en un punto que ellos propongan y es la Administración autonómica, tras los pertinentes informes ambientales, la que debe decidir si otorga o no la licencia.
¿Qué ventajas tiene invertir en minicentrales? Las licencias concedidas por el Gobierno gallego a Hidroeléctrica del Arnoya le han permitido entrar en un sector, el de las energías renovables, en el que hacer negocio es algo seguro. Los propietarios de las minicentrales hidroeléctricas tienen garantizada la venta de su producción, ya que el mercado energético español está organizado de tal forma que las energías renovables, como la hidráulica y la eólica, son las primeras que se consumen cada día. Las empresas distribuidoras como Unión Fenosa están obligadas a comprar toda la producción a instalaciones como las que explota Hidroeléctrica del Arnoya. Cuando estos vatios se agotan, comienza a gastarse la energía que se produce con combustible. Los productores de energías renovables tienen otra ventaja: al precio por vatio fijado por el mercado suman una prima establecida por el Gobierno central para promover las energías limpias. Los ecologistas critican, sin embargo, el enorme efecto que causan las minicentrales en los ríos.
¿Tiene Hidroeléctrica del Arnoya algún interés energético más? En julio del año pasado, cuando la Xunta gobernada por el PP estaba en funciones, la compañía que controla Iglevaz obtuvo la aprobación definitiva para construir y gestionar un parque eólico en los municipios lucenses de Ourol y Muras. El proyecto para el parque eólico de O Chao, cuyo presupuesto es de 10,4 millones de euros, recibió todos los informes técnicos y ambientales favorables en once meses.
¿Quién estaba en la Xunta cuando se concedieron las explotaciones? Desde 1999 hasta julio de 2005 ocupó el cargo de director xeral de Industria, Enerxía e Minas Ramón Ordás Badía, que es cuñado de uno de los propietarios de Hidroeléctrica del Arnoya: Luis Castro Valdivia.
¿Qué intereses tiene Castro Valdivia en el sector energético? El empresario, que está casado con una hermana de Ordás Badía, aparece en la actualidad en los órganos sociales de, al menos, 37 empresas de las cuales 33 tienen como objeto social la explotación de instalaciones hidráulicas y eólicas. Gran parte de estas sociedades están ubicadas en su propio domicilio, en el número 1 de la calle Fama, mientras que otras tienen su dirección en el número 6-6º del Cantón Grande, donde también Antonio Fontenla tiene algunas de sus empresas. Iglevaz es una de las compañías que durante distintos periodos fijó su domicilio en esas direcciones.
¿Qué relación existe entre Antonio Fontenla y Luis Castro Valdivia? El cuñado del ex director xeral de Industria entró en contacto con el constructor coruñés cuando éste lo introdujo en la Asociación Provincial de la Construcción, que Fontenla presidía.
¿Qué actividades unen al presidente de la patronal y al cuñado del ex director de Industria? Fontenla y Castro Valdivia han diseñado un entramado de empresas para hacerse con concesiones energéticas de la Xunta entre las que se encuentra Hidroeléctrica del Arnoya. A través de una complicada red en la que es difícil discernir quién es el verdadero beneficiario de los contratos, los dos socios han obtenido diversos aprovechamientos hidráulicos, además de licencias de parques eólicos. En el mismo consello de la Xunta, el 14 de julio de 2005, después de perder el PP la mayoría absoluta, el Gobierno en funciones aprobó de forma definitiva la tramitación de dos proyectos relacionados con Castro Valdivia y Fontenla. Uno es el de O Chao, concedido a Hidroeléctrica del Arnoya, y el otro corresponde a Hidroeléctrica del Ourol. Esta sociedad era, en el momento de la concesión de la licencia, de propiedad municipal, pero en virtud de un acuerdo firmado con anterioridad el Ayuntamiento, gobernado por el PP, se comprometió a ceder a Hidroeléctrica del Giesta -una de las sociedades de Fontenla y Castro Valdivia- o a quien ésta designase el 90% de Hidroeléctrica del Ourol y, por tanto, la licencia de la instalación.
¿Recibió algún beneficio más el cuñado del ex director xeral de Industria? Castro Valdivia consiguió que Endesa, la primera empresa eléctrica de España, cediese importantes derechos eólicos a empresas gestionadas o participadas por él. La compañía traspasó más de 96 megavatios de conexión en los municipios de Ourol y Muras a sociedades relacionadas con Castro Valdivia sin recibir ninguna contraprestación a pesar de que los derechos están valorados en varios millones de euros.
¿Existe algún límite para la concesión de parques eólicos? La Xunta estableció en 2004 que la potencia máxima que puede otorgarse a parques eólicos promovidos por una misma persona o una sola empresa que no formen parte de un plan eólico empresarial es de 15 megavatios. La estrategia de Luis Castro Valdivia de solicitar explotaciones eólicas a través de diversas empresas le ha permitido acumular en diversos parques de Lugo 50,4 megavatios, tres veces más de lo permitido por la ley.
¿Cuánto cuesta un megavatio de potencia? Cada licencia para producir y comercializar un megavatio de potencia eólica se cotiza en el mercado a 1,3 millones de euros. La potencia extra obtenida por Castro Valdivia a través del entramado de empresas energéticas interpuestas que gestiona supondría un beneficio de 46 millones de euros.
¿Castro Valdivia hace negocios con algún otro empresario? En los órganos sociales de las más de treinta empresas energéticas en las que ocupa cargos Luis Castro Valdivia aparecen otros empresarios, además de Antonio Fontenla. Entre ellos está el armador ribeirense Antonio Vidal Pego, que está entre los prófugos más buscados de la Interpol desde septiembre del año pasado, cuando el Gran Jurado Federal de Miami dictó contra él una orden de detención por delitos de falsedad, fraude, delito medioambiental y obstrucción a la justicia. Una de las sociedades en las que Vidal Pego ocupa cargos de administración junto con Castro Valdivia obtuvo el visto bueno de la Xunta de Fraga cuando estaba en funciones para construir un parque eólico también en Ourol.
CASO IGLEVAZ / DE LA CREACIÓN DE LAS EMPRESAS A LA CONCESIÓN DE PARQUES EÓLICOS
Vázquez se va, la Xunta revisa las concesiones y el conselleiro investiga
Las adjudicaciones de las que se benefició el alcalde llegarán al Parlamento gallego.Redacción.A Coruña
Una semana después de que LA OPINIÓN empezase a informar de las relaciones societarias entre el alcalde y el presidente de la patronal gallega y cuando la oposición en el Ayuntamiento ya había anunciado su intención de convocar un pleno para forzar al regidor a dar explicaciones, el presidente del Gobierno anunció que Francisco Vázquez se iba como embajador al Vaticano.
Tanto el Gobierno como el propio regidor destacaron que el cambio obedecía a la necesidad de mejorar las relaciones de España con la Santa Sede, pero pocos pasaron por alto el vínculo entre la salida precipitada de Vázquez un año antes de las elecciones municipales y los negocios energéticos de la mujer y los hijos del regidor coruñés.
La noticia de que la hidroeléctrica que controla la familia más directa de Vázquez obtuvo de la Xunta, además de minicentrales eléctricas, una licencia para la construcción de un parque eólico en Ourol -cuyo proyecto definitivo se aprobó cuando el Gobierno autonómico estaba ya en funciones- llevó al grupo parlamentario del BNG a solicitar la comparecencia en la Cámara gallega del conselleiro de Industria, el también nacionalista Fernando Blanco.
Investigación y comparecencia
Este departamento autonómico inició además un proceso de revisión de todas las concesiones hidroeléctricas y eólicas aprobadas durante la etapa del PP en la Xunta que culminará con la elaboración de un informe. Las conclusiones de esta investigación son las que expondrá Fernando Blanco ante los parlamentarios gallegos en una sesión que está todavía por fijar, pero que podría señalarse para la próxima semana.
Tras la comparecencia parlamentaria y tras analizar las conclusiones del informe, el conselleiro decidirá si traslada la documentación a la Fiscalía del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). El portavoz del BNG en el Congreso de los Diputados, Francisco Rodríguez, ha solicitado ya que el fiscal intervenga de oficio para que aclare las circunstancias en que se otorgaron los aprovechamientos energéticos.
Iglevaz, una pequeña sociedad de apenas 3.000 euros de capital social, abrió a la mujer y a los hijos de Francisco Vázquez la puerta del sector de las energías renovables. La mano que accionó el picaporte fue la del presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), quien creó la sociedad con la que los Vázquez de la Iglesia pasarían a controlar una hidroeléctrica que explota minicentrales y tiene licencia para construir un parque eólico.
Con Iglevaz, Antonio Fontenla también brindó a la esposa y a los hijos del alcalde la oportunidad de convertirse en socios de Luis Castro Valdivia, un industrial que, además de estar vinculado a más de treinta empresas que se dedican a la explotación de minicentrales y parques eólicos, es cuñado del hasta julio de 2005 director xeral de Industria, Enerxía e Minas, Ramón Ordás Badía.
¿Qué es Iglevaz? El nombre de esta empresa coincide con las primeras sílabas de los apellidos del alcalde, Francisco Vázquez, y de su mujer, María del Carmen de la Iglesia. Iglevaz no fue constituida, sin embargo, ni por uno ni por otra, sino por el actual presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Antonio Fontenla. El constructor coruñés inscribe la sociedad en el registro mercantil en mayo de 1998 e incluye como objeto social la gestión de todo tipo de patrimonios, mobiliarios e inmobiliarios. Fontenla es entonces administrador y socio único de Iglevaz.
¿Cómo pasa esta sociedad a manos de los Vázquez? En junio de 2002 Fontenla vende todas sus acciones de Iglevaz a María del Carmen de la Iglesia y a sus hijos, Elena y Francisco Vázquez. En noviembre del mismo año, el constructor dimite como administrador único y pasa a ser administrador solidario junto con la esposa del alcalde.
¿Qué intereses tenía Iglevaz cuando pasó a manos de la mujer y los hijos del alcalde? Iglevaz tiene desde su constitución un capital social de sólo 3.000 euros, el mínimo exigido por la ley, pero posee acciones por valor de 142.153 euros en otras sociedades. Su principal activo es la compañía Hidroeléctrica del Arnoya, de la que posee el 50% de las participaciones.
¿Cómo entró Iglevaz en Hidroeléctrica del Arnoya? La hidroeléctrica fue constituida en 1992 en Madrid por Luis Castro Valdivia y Luis Castro Gómez con el objeto de dedicarse a la construcción, arrendamiento, compra, venta, optimización y explotación de centrales hidroeléctricas. La empresa no anotó en el registro mercantil ninguna actividad hasta 1998, cuando Antonio Fontenla se convirtió en socio y administrador único de Hidroeléctrica del Arnoya y trasladó su sede a A Coruña. A través de dos ampliaciones de capital, una de 500.000 euros y otra de 40 millones de pesetas, el presidente de la patronal gallega dio entrada en la sociedad a Iglevaz, que había fundado cuatro meses antes, y a Desarrollo Energético de Galicia, también de su propiedad.
¿Qué supuso para Fontenla vender Iglevaz a la mujer y los hijos del alcalde? Antonio Fontenla, que poseía todas las participaciones de Iglevaz y controlaba Hidroeléctrica del Arnoya, cedió con la venta de la primera compañía a la mujer y los hijos de Francisco Vázquez el dominio de la hidroeléctrica.
¿Cómo quedó el accionariado de Hidroeléctrica del Arnoya? Con la entrada de María del Carmen de la Iglesia y de sus hijos en la hidroeléctrica a través de la sociedad instrumental Iglevaz las participaciones quedaron divididas al 50% entre Iglevaz y Desarrollo Energético de Galicia. Esta última compañía pertenece a su vez a Gespifont -empresa de gestión patrimonial de Antonio Fontenla, su mujer y sus hijos- y Luis de Valdivia SL, propiedad al 100% del industrial lucense afincado en A Coruña Luis Castro Valdivia.
¿A qué se dedica Hidroeléctrica del Arnoya? La compañía que controlan la mujer y los hijos de Vázquez tiene tres licencias de aprovechamientos hidráulicos: explota una minicentral en el río Corzán, en el municipio de Negreira; está construyendo otra presa en el arroyo del Xallas, entre los concellos de Negreira y Outes; y tiene también autorización para una minicentral en el río Barcés, a su paso por el municipio de Carral, aunque la licencia ha sido recurrido por el Ayuntamiento de la localidad.
¿Cómo se obtienen permisos para explotar centrales hidroeléctricas? Como los ríos son una propiedad pública, la explotación de un tramo de cauce hidráulico requiere una concesión administrativa por parte de la Xunta y por un tiempo determinado. Según el Real Decreto 849/1986 del 11 de abril "toda concesión se otorgará según las previsiones de los planes hidrológicos, con carácter temporal y plazo no superior a setenta y cinco años. Su otorgamiento será discrecional, pero toda resolución será motivada y adoptada en función del interés público". Son por ello los promotores los que solicitan el permiso para ubicar una instalación en un punto que ellos propongan y es la Administración autonómica, tras los pertinentes informes ambientales, la que debe decidir si otorga o no la licencia.
¿Qué ventajas tiene invertir en minicentrales? Las licencias concedidas por el Gobierno gallego a Hidroeléctrica del Arnoya le han permitido entrar en un sector, el de las energías renovables, en el que hacer negocio es algo seguro. Los propietarios de las minicentrales hidroeléctricas tienen garantizada la venta de su producción, ya que el mercado energético español está organizado de tal forma que las energías renovables, como la hidráulica y la eólica, son las primeras que se consumen cada día. Las empresas distribuidoras como Unión Fenosa están obligadas a comprar toda la producción a instalaciones como las que explota Hidroeléctrica del Arnoya. Cuando estos vatios se agotan, comienza a gastarse la energía que se produce con combustible. Los productores de energías renovables tienen otra ventaja: al precio por vatio fijado por el mercado suman una prima establecida por el Gobierno central para promover las energías limpias. Los ecologistas critican, sin embargo, el enorme efecto que causan las minicentrales en los ríos.
¿Tiene Hidroeléctrica del Arnoya algún interés energético más? En julio del año pasado, cuando la Xunta gobernada por el PP estaba en funciones, la compañía que controla Iglevaz obtuvo la aprobación definitiva para construir y gestionar un parque eólico en los municipios lucenses de Ourol y Muras. El proyecto para el parque eólico de O Chao, cuyo presupuesto es de 10,4 millones de euros, recibió todos los informes técnicos y ambientales favorables en once meses.
¿Quién estaba en la Xunta cuando se concedieron las explotaciones? Desde 1999 hasta julio de 2005 ocupó el cargo de director xeral de Industria, Enerxía e Minas Ramón Ordás Badía, que es cuñado de uno de los propietarios de Hidroeléctrica del Arnoya: Luis Castro Valdivia.
¿Qué intereses tiene Castro Valdivia en el sector energético? El empresario, que está casado con una hermana de Ordás Badía, aparece en la actualidad en los órganos sociales de, al menos, 37 empresas de las cuales 33 tienen como objeto social la explotación de instalaciones hidráulicas y eólicas. Gran parte de estas sociedades están ubicadas en su propio domicilio, en el número 1 de la calle Fama, mientras que otras tienen su dirección en el número 6-6º del Cantón Grande, donde también Antonio Fontenla tiene algunas de sus empresas. Iglevaz es una de las compañías que durante distintos periodos fijó su domicilio en esas direcciones.
¿Qué relación existe entre Antonio Fontenla y Luis Castro Valdivia? El cuñado del ex director xeral de Industria entró en contacto con el constructor coruñés cuando éste lo introdujo en la Asociación Provincial de la Construcción, que Fontenla presidía.
¿Qué actividades unen al presidente de la patronal y al cuñado del ex director de Industria? Fontenla y Castro Valdivia han diseñado un entramado de empresas para hacerse con concesiones energéticas de la Xunta entre las que se encuentra Hidroeléctrica del Arnoya. A través de una complicada red en la que es difícil discernir quién es el verdadero beneficiario de los contratos, los dos socios han obtenido diversos aprovechamientos hidráulicos, además de licencias de parques eólicos. En el mismo consello de la Xunta, el 14 de julio de 2005, después de perder el PP la mayoría absoluta, el Gobierno en funciones aprobó de forma definitiva la tramitación de dos proyectos relacionados con Castro Valdivia y Fontenla. Uno es el de O Chao, concedido a Hidroeléctrica del Arnoya, y el otro corresponde a Hidroeléctrica del Ourol. Esta sociedad era, en el momento de la concesión de la licencia, de propiedad municipal, pero en virtud de un acuerdo firmado con anterioridad el Ayuntamiento, gobernado por el PP, se comprometió a ceder a Hidroeléctrica del Giesta -una de las sociedades de Fontenla y Castro Valdivia- o a quien ésta designase el 90% de Hidroeléctrica del Ourol y, por tanto, la licencia de la instalación.
¿Recibió algún beneficio más el cuñado del ex director xeral de Industria? Castro Valdivia consiguió que Endesa, la primera empresa eléctrica de España, cediese importantes derechos eólicos a empresas gestionadas o participadas por él. La compañía traspasó más de 96 megavatios de conexión en los municipios de Ourol y Muras a sociedades relacionadas con Castro Valdivia sin recibir ninguna contraprestación a pesar de que los derechos están valorados en varios millones de euros.
¿Existe algún límite para la concesión de parques eólicos? La Xunta estableció en 2004 que la potencia máxima que puede otorgarse a parques eólicos promovidos por una misma persona o una sola empresa que no formen parte de un plan eólico empresarial es de 15 megavatios. La estrategia de Luis Castro Valdivia de solicitar explotaciones eólicas a través de diversas empresas le ha permitido acumular en diversos parques de Lugo 50,4 megavatios, tres veces más de lo permitido por la ley.
¿Cuánto cuesta un megavatio de potencia? Cada licencia para producir y comercializar un megavatio de potencia eólica se cotiza en el mercado a 1,3 millones de euros. La potencia extra obtenida por Castro Valdivia a través del entramado de empresas energéticas interpuestas que gestiona supondría un beneficio de 46 millones de euros.
¿Castro Valdivia hace negocios con algún otro empresario? En los órganos sociales de las más de treinta empresas energéticas en las que ocupa cargos Luis Castro Valdivia aparecen otros empresarios, además de Antonio Fontenla. Entre ellos está el armador ribeirense Antonio Vidal Pego, que está entre los prófugos más buscados de la Interpol desde septiembre del año pasado, cuando el Gran Jurado Federal de Miami dictó contra él una orden de detención por delitos de falsedad, fraude, delito medioambiental y obstrucción a la justicia. Una de las sociedades en las que Vidal Pego ocupa cargos de administración junto con Castro Valdivia obtuvo el visto bueno de la Xunta de Fraga cuando estaba en funciones para construir un parque eólico también en Ourol.
CASO IGLEVAZ / DE LA CREACIÓN DE LAS EMPRESAS A LA CONCESIÓN DE PARQUES EÓLICOS
Vázquez se va, la Xunta revisa las concesiones y el conselleiro investiga
Las adjudicaciones de las que se benefició el alcalde llegarán al Parlamento gallego.Redacción.A Coruña
Una semana después de que LA OPINIÓN empezase a informar de las relaciones societarias entre el alcalde y el presidente de la patronal gallega y cuando la oposición en el Ayuntamiento ya había anunciado su intención de convocar un pleno para forzar al regidor a dar explicaciones, el presidente del Gobierno anunció que Francisco Vázquez se iba como embajador al Vaticano.
Tanto el Gobierno como el propio regidor destacaron que el cambio obedecía a la necesidad de mejorar las relaciones de España con la Santa Sede, pero pocos pasaron por alto el vínculo entre la salida precipitada de Vázquez un año antes de las elecciones municipales y los negocios energéticos de la mujer y los hijos del regidor coruñés.
La noticia de que la hidroeléctrica que controla la familia más directa de Vázquez obtuvo de la Xunta, además de minicentrales eléctricas, una licencia para la construcción de un parque eólico en Ourol -cuyo proyecto definitivo se aprobó cuando el Gobierno autonómico estaba ya en funciones- llevó al grupo parlamentario del BNG a solicitar la comparecencia en la Cámara gallega del conselleiro de Industria, el también nacionalista Fernando Blanco.
Investigación y comparecencia
Este departamento autonómico inició además un proceso de revisión de todas las concesiones hidroeléctricas y eólicas aprobadas durante la etapa del PP en la Xunta que culminará con la elaboración de un informe. Las conclusiones de esta investigación son las que expondrá Fernando Blanco ante los parlamentarios gallegos en una sesión que está todavía por fijar, pero que podría señalarse para la próxima semana.
Tras la comparecencia parlamentaria y tras analizar las conclusiones del informe, el conselleiro decidirá si traslada la documentación a la Fiscalía del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). El portavoz del BNG en el Congreso de los Diputados, Francisco Rodríguez, ha solicitado ya que el fiscal intervenga de oficio para que aclare las circunstancias en que se otorgaron los aprovechamientos energéticos.
Trama hidroeléctrica
"Os mando noticias de la trama hidroeléctrica y eólica gallega del actual Embajador del Reino de España ante la Santa Sede, antiguo alcalde de La Coruña, acreditado en Roma al día siguiente de desvelarse este caso, de indudable paralelismo con lo ocurrido en Canarias."
EL CUÑADO DEL EXDIRECTOR GENERAL DE INDUSTRIA GESTIONA 33 EMPRESAS HIDROELÉCTRICAS.
El industrial Luis Castro Valdivia, cuñado del ex director xeral de Industria de la Xunta desde 1999 a julio de 2005, Ramón Ordás Badía, gestiona 33 empresas del sector energético, dedicadas a la gestión de minicentrales hidroeléctricas y parques eólicos, algunas de las cuales recibieron licencias del Gobierno de Manuel Fraga. Ordás Badía, actual director de Endesa en Portugal, informó a favor de la adjudicación de minicentrales a favor de las empresas en las que participaba su hermano político junto con el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Antonio Fontenla, y la mujer y los dos hijos del alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez. El Partido Popular defendió ayer la legalidad de todas las concesiones eólicas e hidroeléctricas otorgadas durante el Gobierno de Fraga. A Coruña / Metro Esta es la noticia completa:LA OPINION LA CORUÑA, 17.02.2006
CASO IGLEVAZ / LAS CONEXIONES CON LA XUNTAES ADEMÁS SOCIO DE LA FAMILIA VÁZQUEZEl cuñado de un ex alto cargo gestiona 33 empresas eólicas e hidroeléctricas El PP defiende la legalidad de las concesiones de la anterior Xunta. A Coruña / MetroCastro Valdivia está casado con la hermana del director xeral de Industria con el PP.J.L. Álvarez / M. Ballesteros.A CoruñaEl empresario Luis Castro Valdivia, socio de la mujer y los hijos de Francisco Vázquez en Hidroeléctrica del Arnoya y cuñado del ex director xeral de Industria, Enerxía e Minas con el Partido Popular, Ramón Ordás Badía, ocupa cargos en los órganos sociales de al menos 33 empresas del sector energético, dedicadas a la explotación de parques eólicos o minicentrales hidroeléctricas, que recibieron adjudicaciones del Gobierno de Manuel Fraga.En la lista de sociedades en las que el empresario ocupa cargos, se encuentra Luis de Valdivia SL, a través de la cual Castro Valdivia participa en Desarrollo Energético de Galicia que, a su vez, posee la mitad de Hidroeléctrica del Arnoya. Esta sociedad, que está controlada por la esposa y los hijos del alcalde de A Coruña a través de la sociedad instrumental Iglevaz, obtuvo de la Xunta gobernada por el PP tres concesiones de aprovechamientos hidrológicos en los concellos de Negreira, Outes y Carral, una de las cuales está ya en explotación.Hidroeléctrica del Arnoya, en la que también participa el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Antonio Fontenla, a través de la sociedad Gespifont, también se hizo con la licencia para la explotación de un parque eólico en Lugo, entre los concellos de Ourol y Muras, concesión aprobada por el Gobierno de Fraga cuando estaba en funciones y que ahora revisa la Consellería de Industria.Ramón Ordás Badía, que firmó resoluciones favorables para la concesión de las tres minicentrales a Hidroeléctrica del Arnoya, se inhibió no obstante en el caso del parque eólico de O Chao al reconocer la existencia de incompatibilidades. Cuando abandonó el cargo, en julio, tras perder el PP la mayoría absoluta, Ordás Badía, que es hermano de la esposa de Castro Valdivia, burló la ley de incompatibilidades que impide ejercer de inmediato actividades privadas relacionadas con su actividad pública al incorporarse como director de Endesa, aunque en Portugal.El que ocupó el cargo de director xeral de Industria desde 1999 hasta julio de 2005 firmó numerosas resoluciones favorables a proyectos de Endesa por lo que, según la Ley de Incompatibilidades de Galicia, no podría desempeñar ninguna responsabilidad en la empresa durante dos años. Ordás Badía argumenta que al ocupar un cargo de Endesa fuera de España no está ejerciendo ninguna actividad privada relacionada con las que lleva a cabo su empresa en Galicia, por lo que, en su opinión, no está incumpliendo la Ley de Incompatibilidades.Las 37 empresas en cuyos órganos de gestión tiene presencia Castro Valdivia están ubicadas en las provincias de A Coruña, Lugo, Ourense y Madrid. Entre las sociedades se encuentra Hidroeléctrica del Arnoya -en la que Antonio Fontenla le nombró apoderado-, Eólicos del Barbanza -cuya sede social está en Ribeira-, Instituto Energético de Galicia y Eólicos do Morrazo, con domicilio en Madrid.Luis Castro Valdivia también ocupa cargos en los órganos sociales de otras cuatro sociedades que no están relacionadas con la gestión y explotación de las energías renovables. El industrial, hermano político del ex director xeral de la Consellería de Industria durante el Gobierno del PP en la Xunta, aparece también con cargos e otras dos empresas relacionadas con la gestión de aparcamientos, una tercera con la explotación minera y otra vinculada con el suministro de materiales y maquinaria de construcción, según los datos depositados en los distintos registros mercantiles de Galicia.El Bloque ha llevado al Parlamento de Galicia la polémica generada por la concesión de licencias para la explotación de minicentrales hidroeléctricas y parques eólicos. El conselleiro de Economía, Fernando Blanco, tiene previsto comparecer ante la Cámara gallega para explicar la concesión de un parque eólico a la familia del alcalde de A Coruña, en sociedad con Antonio Fontenla y Luis Castro Valdivia, durante el Gobierno en funciones del PP.------------------CASO IGLEVAZ / LAS EXPLICACIONES DEL PPADMITE QUE SE TRAMITARON EN 7 MESES, CUANDO ANTES EL PROCESO PRECISABA HASTA 3 AÑOSEl PP defiende la legalidad de las concesiones de la anterior XuntaEl cuñado de un ex alto cargo gestiona 33 empresas eólicas e hidroeléctricas. A Coruña / MetroLos populares dicen que las adjudicaciones eólicas e hidraúlicas a empresas de Vázquez y de un familiar de un alto cargo de Fraga respetaron "escrupulosamente" la normativa.Redacción.A CoruñaEl Partido Popular asegura que las concesiones de instalaciones eólicas e hidráulicas que la anterior Xunta realizó cuando estaba en funciones y que beneficiaron a empresas de la familia de Francisco Vázquez respetaron "escrupulosamente" la normativa. El Bloque ha anunciado que pedirá la comparecencia del actual conselleiro de Industria, el nacionalista Fernando Blanco, para que explique la legalidad de estas adjudicaciones a compañías participadas por el alcalde de A Coruña y de las que también era socio el cuñado del que entonces era director xeral de Industria. El PP cree que el interés del BNG por aclarar el proceso "intenta ocultar" la "incapacidad" de los partidos que forman el bipartito para "acordar una política energética única"."El Partido Popular insta al Gobierno gallego a que deje de efectuar acusaciones infundadas en este sentido o, en su defecto, que aporte pruebas concretas, más allá de su retórica habitual", señala la formación presidida por Alberto Núñez Feijóo en un comunicado. Los populares consideran que la "única crítica" que se puede hacer a las concesiones que beneficiaron al alcalde coruñés y al familiar de un alto cargo del PP en el Gobierno de Manuel Fraga se refieren a la agilización de los trámites.Trámites ágilesEl PP destaca que la anterior Administración autonómica consiguió tramitar estas adjudicaciones en seis o siete meses, cuando solían tardar entre dos y tres años. "Esta reducción de los tiempos de tramitación -subrayan los populares gallegos- afecta a procesos tan importantes como la Declaración de Impacto Ambiental, exigible para cualquier actividad industrial".El PP cree que la "amenaza" de la Xunta de suspender un centenar de concesiones de instalaciones eólicas otorgadas por el Gobierno de Fraga "se enmarca en la estrategia de acoso a la autonomía municipal" que, según los populares, practican PSOE y BNG. El PP sostiene que las críticas del bipartito a la gestión de la anterior Xunta obedecen a "una maniobra deliberada con la que la actual Xunta busca ocultar su incapacidad para fijar una verdadera política energética". La formación asegura que socialistas y nacionalistas "defienden criterios diametralmente opuestos, que impiden diseñar un modelo energético único".El grupo parlamentario del BNG ha solicitado la comparecencia en el Parlamento del nacionalista Fernando Blanco, conselleiro de Industria, para que informe sobre la concesión a Hidroeléctrica del Arnoya, la empresa controlada por la mujer y los hijos del alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, de un parque eólico cuando el Gobierno gallego del PP estaba en funciones, en julio de 2005. El proyecto fue aprobado por Manuel Fraga el 14 de julio, en el penúltimo Consello de la Xunta que presidió el fundador del PP tras perder las elecciones.Los nacionalistas pretenden que Blanco "eche luz" sobre las circunstancias en las que la anterior Xunta otorgó la licencia para la construcción y explotación del parque eólico, ubicado en O Chao, entre los municipios lucenses de Ourol y Muras. Este permiso fue concedido a Hidroeléctrica del Arnoya, sociedad en la que, además de la familia de Vázquez, participan el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Antonio Fontenla, y el empresario Luis Castro Valdivia.Luis Castro Valdivia, socio de Vázquez y Fontenla, es cuñado del que desde 1999 hasta julio de 2005 fue director xeral de Industria, Ramón Ordás Badía. Los nacionalistas creen que el actual conselleiro debe aclarar la implicación del alto cargo del PP, la persona encargada durante años de "supervisar los proyectos eólicos e hidroeléctricos". El Bloque sospecha que el procedimiento, del que se benefició una empresa de la familia del alcalde de A Coruña, fue "irregular".Silencio de TouriñoEl presidente de la Xunta, el socialista Emilio Pérez Touriño, se negó ayer, sin embargo, a opinar sobre el hecho de que la anterior Xunta adjudicase en funciones un parque eólico a la familia de Francisco Vázquez y a un cuñado de un alto cargo del PP. El jefe del Gobierno gallego se limitó a reiterar que confía en la legalidad de los negocios del alcalde coruñés en el sector energético y en los que está asociado con el presidente de la patronal gallega, Antonio Fontenla.
EL CUÑADO DEL EXDIRECTOR GENERAL DE INDUSTRIA GESTIONA 33 EMPRESAS HIDROELÉCTRICAS.
El industrial Luis Castro Valdivia, cuñado del ex director xeral de Industria de la Xunta desde 1999 a julio de 2005, Ramón Ordás Badía, gestiona 33 empresas del sector energético, dedicadas a la gestión de minicentrales hidroeléctricas y parques eólicos, algunas de las cuales recibieron licencias del Gobierno de Manuel Fraga. Ordás Badía, actual director de Endesa en Portugal, informó a favor de la adjudicación de minicentrales a favor de las empresas en las que participaba su hermano político junto con el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Antonio Fontenla, y la mujer y los dos hijos del alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez. El Partido Popular defendió ayer la legalidad de todas las concesiones eólicas e hidroeléctricas otorgadas durante el Gobierno de Fraga. A Coruña / Metro Esta es la noticia completa:LA OPINION LA CORUÑA, 17.02.2006
CASO IGLEVAZ / LAS CONEXIONES CON LA XUNTAES ADEMÁS SOCIO DE LA FAMILIA VÁZQUEZEl cuñado de un ex alto cargo gestiona 33 empresas eólicas e hidroeléctricas El PP defiende la legalidad de las concesiones de la anterior Xunta. A Coruña / MetroCastro Valdivia está casado con la hermana del director xeral de Industria con el PP.J.L. Álvarez / M. Ballesteros.A CoruñaEl empresario Luis Castro Valdivia, socio de la mujer y los hijos de Francisco Vázquez en Hidroeléctrica del Arnoya y cuñado del ex director xeral de Industria, Enerxía e Minas con el Partido Popular, Ramón Ordás Badía, ocupa cargos en los órganos sociales de al menos 33 empresas del sector energético, dedicadas a la explotación de parques eólicos o minicentrales hidroeléctricas, que recibieron adjudicaciones del Gobierno de Manuel Fraga.En la lista de sociedades en las que el empresario ocupa cargos, se encuentra Luis de Valdivia SL, a través de la cual Castro Valdivia participa en Desarrollo Energético de Galicia que, a su vez, posee la mitad de Hidroeléctrica del Arnoya. Esta sociedad, que está controlada por la esposa y los hijos del alcalde de A Coruña a través de la sociedad instrumental Iglevaz, obtuvo de la Xunta gobernada por el PP tres concesiones de aprovechamientos hidrológicos en los concellos de Negreira, Outes y Carral, una de las cuales está ya en explotación.Hidroeléctrica del Arnoya, en la que también participa el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Antonio Fontenla, a través de la sociedad Gespifont, también se hizo con la licencia para la explotación de un parque eólico en Lugo, entre los concellos de Ourol y Muras, concesión aprobada por el Gobierno de Fraga cuando estaba en funciones y que ahora revisa la Consellería de Industria.Ramón Ordás Badía, que firmó resoluciones favorables para la concesión de las tres minicentrales a Hidroeléctrica del Arnoya, se inhibió no obstante en el caso del parque eólico de O Chao al reconocer la existencia de incompatibilidades. Cuando abandonó el cargo, en julio, tras perder el PP la mayoría absoluta, Ordás Badía, que es hermano de la esposa de Castro Valdivia, burló la ley de incompatibilidades que impide ejercer de inmediato actividades privadas relacionadas con su actividad pública al incorporarse como director de Endesa, aunque en Portugal.El que ocupó el cargo de director xeral de Industria desde 1999 hasta julio de 2005 firmó numerosas resoluciones favorables a proyectos de Endesa por lo que, según la Ley de Incompatibilidades de Galicia, no podría desempeñar ninguna responsabilidad en la empresa durante dos años. Ordás Badía argumenta que al ocupar un cargo de Endesa fuera de España no está ejerciendo ninguna actividad privada relacionada con las que lleva a cabo su empresa en Galicia, por lo que, en su opinión, no está incumpliendo la Ley de Incompatibilidades.Las 37 empresas en cuyos órganos de gestión tiene presencia Castro Valdivia están ubicadas en las provincias de A Coruña, Lugo, Ourense y Madrid. Entre las sociedades se encuentra Hidroeléctrica del Arnoya -en la que Antonio Fontenla le nombró apoderado-, Eólicos del Barbanza -cuya sede social está en Ribeira-, Instituto Energético de Galicia y Eólicos do Morrazo, con domicilio en Madrid.Luis Castro Valdivia también ocupa cargos en los órganos sociales de otras cuatro sociedades que no están relacionadas con la gestión y explotación de las energías renovables. El industrial, hermano político del ex director xeral de la Consellería de Industria durante el Gobierno del PP en la Xunta, aparece también con cargos e otras dos empresas relacionadas con la gestión de aparcamientos, una tercera con la explotación minera y otra vinculada con el suministro de materiales y maquinaria de construcción, según los datos depositados en los distintos registros mercantiles de Galicia.El Bloque ha llevado al Parlamento de Galicia la polémica generada por la concesión de licencias para la explotación de minicentrales hidroeléctricas y parques eólicos. El conselleiro de Economía, Fernando Blanco, tiene previsto comparecer ante la Cámara gallega para explicar la concesión de un parque eólico a la familia del alcalde de A Coruña, en sociedad con Antonio Fontenla y Luis Castro Valdivia, durante el Gobierno en funciones del PP.------------------CASO IGLEVAZ / LAS EXPLICACIONES DEL PPADMITE QUE SE TRAMITARON EN 7 MESES, CUANDO ANTES EL PROCESO PRECISABA HASTA 3 AÑOSEl PP defiende la legalidad de las concesiones de la anterior XuntaEl cuñado de un ex alto cargo gestiona 33 empresas eólicas e hidroeléctricas. A Coruña / MetroLos populares dicen que las adjudicaciones eólicas e hidraúlicas a empresas de Vázquez y de un familiar de un alto cargo de Fraga respetaron "escrupulosamente" la normativa.Redacción.A CoruñaEl Partido Popular asegura que las concesiones de instalaciones eólicas e hidráulicas que la anterior Xunta realizó cuando estaba en funciones y que beneficiaron a empresas de la familia de Francisco Vázquez respetaron "escrupulosamente" la normativa. El Bloque ha anunciado que pedirá la comparecencia del actual conselleiro de Industria, el nacionalista Fernando Blanco, para que explique la legalidad de estas adjudicaciones a compañías participadas por el alcalde de A Coruña y de las que también era socio el cuñado del que entonces era director xeral de Industria. El PP cree que el interés del BNG por aclarar el proceso "intenta ocultar" la "incapacidad" de los partidos que forman el bipartito para "acordar una política energética única"."El Partido Popular insta al Gobierno gallego a que deje de efectuar acusaciones infundadas en este sentido o, en su defecto, que aporte pruebas concretas, más allá de su retórica habitual", señala la formación presidida por Alberto Núñez Feijóo en un comunicado. Los populares consideran que la "única crítica" que se puede hacer a las concesiones que beneficiaron al alcalde coruñés y al familiar de un alto cargo del PP en el Gobierno de Manuel Fraga se refieren a la agilización de los trámites.Trámites ágilesEl PP destaca que la anterior Administración autonómica consiguió tramitar estas adjudicaciones en seis o siete meses, cuando solían tardar entre dos y tres años. "Esta reducción de los tiempos de tramitación -subrayan los populares gallegos- afecta a procesos tan importantes como la Declaración de Impacto Ambiental, exigible para cualquier actividad industrial".El PP cree que la "amenaza" de la Xunta de suspender un centenar de concesiones de instalaciones eólicas otorgadas por el Gobierno de Fraga "se enmarca en la estrategia de acoso a la autonomía municipal" que, según los populares, practican PSOE y BNG. El PP sostiene que las críticas del bipartito a la gestión de la anterior Xunta obedecen a "una maniobra deliberada con la que la actual Xunta busca ocultar su incapacidad para fijar una verdadera política energética". La formación asegura que socialistas y nacionalistas "defienden criterios diametralmente opuestos, que impiden diseñar un modelo energético único".El grupo parlamentario del BNG ha solicitado la comparecencia en el Parlamento del nacionalista Fernando Blanco, conselleiro de Industria, para que informe sobre la concesión a Hidroeléctrica del Arnoya, la empresa controlada por la mujer y los hijos del alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, de un parque eólico cuando el Gobierno gallego del PP estaba en funciones, en julio de 2005. El proyecto fue aprobado por Manuel Fraga el 14 de julio, en el penúltimo Consello de la Xunta que presidió el fundador del PP tras perder las elecciones.Los nacionalistas pretenden que Blanco "eche luz" sobre las circunstancias en las que la anterior Xunta otorgó la licencia para la construcción y explotación del parque eólico, ubicado en O Chao, entre los municipios lucenses de Ourol y Muras. Este permiso fue concedido a Hidroeléctrica del Arnoya, sociedad en la que, además de la familia de Vázquez, participan el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Antonio Fontenla, y el empresario Luis Castro Valdivia.Luis Castro Valdivia, socio de Vázquez y Fontenla, es cuñado del que desde 1999 hasta julio de 2005 fue director xeral de Industria, Ramón Ordás Badía. Los nacionalistas creen que el actual conselleiro debe aclarar la implicación del alto cargo del PP, la persona encargada durante años de "supervisar los proyectos eólicos e hidroeléctricos". El Bloque sospecha que el procedimiento, del que se benefició una empresa de la familia del alcalde de A Coruña, fue "irregular".Silencio de TouriñoEl presidente de la Xunta, el socialista Emilio Pérez Touriño, se negó ayer, sin embargo, a opinar sobre el hecho de que la anterior Xunta adjudicase en funciones un parque eólico a la familia de Francisco Vázquez y a un cuñado de un alto cargo del PP. El jefe del Gobierno gallego se limitó a reiterar que confía en la legalidad de los negocios del alcalde coruñés en el sector energético y en los que está asociado con el presidente de la patronal gallega, Antonio Fontenla.
Sir Vazquez
Sir Vázquez: te mereces el ascenso a la gloria del Vaticano; te está bien por goloso. Es una asignatura de nuestra democracia que no pone límites a la permanencia en el cargo, y la condición humana es así: las tentaciones, el nepotismo y si no hay control, ala, a llevárselo calentito. No nos hagas el favor de dejarnos a Losada, el hombre de tu confianza, pues si es de tu confianza miedo nos da. Los vecinos de los alrededores del Papagayo no te echaremos de menos, has favorecido a la constructora lo indecible vendiéndoles suelo público a precio de saldo, y recalificándoles miles de metros cuadrados de garaje convirtiéndoselos con la varita mágica de las recalificaciones en suelo comercial, ¿por qué tanto favoritismo? Solamente con estas dos medidas les ha salido gratis la obra de los garajes. En cambio nos dejas a los vecinos una herencia de grietas, juicios y desasosiego por el desamparo en que nos dejaste, tú y Losada (tanto monta, monta tanto). Arrivederci. José Luis Sanz Campaña
Minicentrales
En relación con las minicentrales ahora se empieza a descubrir que el "dinero llama a dinero en el tema", hasta la familia de Paco Vázquez, alcalde de La Coruña y miembro del PSOE, está metida en la movida de la explotación de los ríos gallegos. En este caso la Hidroeléctrica se llama Hidroeléctrica del Arnoya que ya tiene minicentrales en los ríos Xallas, Corzán y Barcés.
También José Luis Castro Valdivia que es cuñado de Justo de Benito Basanta, el último Presidente de Aguas de Galicia bajo el Partido Popular. Aguas de Galicia es el organismo público de la Xunta que otroga las concesiones. Pues bien este tiene 20 empresas hidroelécticas. Así cualquiera...
Está página siempre tuvo claro el negocio de los ríos gallegos, ahora se descubre de todo, desde Paco Vázquez y familia y el PSOE hasta Valdivia del P.P.
También José Luis Castro Valdivia que es cuñado de Justo de Benito Basanta, el último Presidente de Aguas de Galicia bajo el Partido Popular. Aguas de Galicia es el organismo público de la Xunta que otroga las concesiones. Pues bien este tiene 20 empresas hidroelécticas. Así cualquiera...
Está página siempre tuvo claro el negocio de los ríos gallegos, ahora se descubre de todo, desde Paco Vázquez y familia y el PSOE hasta Valdivia del P.P.
Investigado
Paco Vázquez investigado por corrupción???
Galicia Liberal 20/11/06, 00:00 h
Mediante Iglevaz, el alcalde y sus familiares más directos controlan el capital social de Hidroeléctrica del Arnoya, una empresa energética en la que también participan el cuñado del ...
--------
Iglevaz, cuyo nombre es el resultado del apócope formado por los primeros apellidos de la esposa del ex alcalde y del propio Vázquez, fue constituida en 1998 por el presidente de la Confederación de Empresarios de A Coruña, el constructor Antonio Fontenla, que después se la transmitió a la esposa y los hijos del ex alcalde.
Mediante Iglevaz, el alcalde y sus familiares más directos controlan el capital social de ...
Galicia Liberal 20/11/06, 00:00 h
Mediante Iglevaz, el alcalde y sus familiares más directos controlan el capital social de Hidroeléctrica del Arnoya, una empresa energética en la que también participan el cuñado del ...
--------
Iglevaz, cuyo nombre es el resultado del apócope formado por los primeros apellidos de la esposa del ex alcalde y del propio Vázquez, fue constituida en 1998 por el presidente de la Confederación de Empresarios de A Coruña, el constructor Antonio Fontenla, que después se la transmitió a la esposa y los hijos del ex alcalde.
Mediante Iglevaz, el alcalde y sus familiares más directos controlan el capital social de ...
